viernes, 15 de junio de 2007

La guadaña (inexorable)

La guadaña inexorable
-como siempre, antes del alba-
de sus sueños despoblados
de sonrisas lo rescata;
devolviéndolo a la amarga
circunstancia de su cama
que hace meses duerme sola,
sepultándolo en escarcha.

El poeta envenenado

de infortunio se levanta
porque sabe que la muerte,
si hace frío no descansa.
Una mano temblorosa
coge pluma, espera y… calla!
Aguardando el torbellino
que vomita las palabras.

La blancura desquiciante
de la hoja lo acobarda,
-lo seduce, lo provoca-
anudando su garganta.
Doblegándose entre letras
el letrado se desangra.
De su herida brota tinta:
¡espumosa telaraña!

Vomitados colibríes
como pueden echan alas,
entre grises, miserables,
soliloquios de fantasmas.
Y los versos pintan mundos,
cielos paren, tangos bailan.

Besos tibios, cuerpos tibios,
¡imposibles madrugadas!

Dulces ojos milagrosos
-como soles- lo anonadan,
evocando aquella tarde
cuando mares destilaban.
El papel se vuelve hastío
y la pluma, negra lanza.
Las cenizas de sus sueños
¡pesan tanto a sus espaldas!

Y el poeta, enfurecido,
llora, grita, sufre, ¡mata!
lamentable escoria humana
destruyendo sus palabras.
Finalmente queda solo,
y de un golpe, la guadaña
corta miedo, frío, viento,
vida triste y telarañas.

2 comentarios:

Molloi dijo...

Piense quizás en versos grises.

Asga la pluma con
violencia.

Busque el sentido de un poema.

Yerre de un trazo alguna idea.
Contemple ensimismado los prodigios que dormitan en el más alto anaquel.
Pudiere comprender cómo y por qué insista yo sobre algo inútil.
Ahogadero de tinta,
vómito negro.
La Poesía.

Anónimo dijo...

Parece que vuestra pluma no carece de destreza mas por la fecha me entristezco pues denota pereza.
meses hace que no renováis vuestro voto de dialogar con un amigo, yo os ofrezco mi amistad a la par que un cumplido; diestra pluma, oscuro el sentido contrapuesto a la claridad del entorno escogido.
Con la esperanza de obtener pronta respuesta os desvelo donde mi pluma se halla expuesta: eldragonyyo.blogspot.com